jueves, 8 de septiembre de 2011

Añadido al "Manifiesto"

En esta nueva agrupación de las cosas, una aritmética y plástica puesta al día de las uniones, los cuerpos y las acumulaciones residuales de algunas muertes (por no decir vidas). La plástica descifra la validez de las almas; entrego y descifro. Las líneas, las camisas planas o cualquier disposición ordinaria/ascética de un elemento determinan lo que tú y yo llamamos todos vs. nada. Me gustaría que, éstas, nuestras artes (las acumulaciones de camisas, vidas y líneas) determinaran lo que ya sospecho: que la validez competitiva no es el factor decisivo a la gloria sino nuestra elegante forma final de crear-pintar-amar.
 
 
¿Qué poética? ¿La poética de vagar y encontrar lo no encontrado, nunca? ¿O quizá todos los días por el ansia de encontrar?
¿Las varias posibilidades de amar y amar en todas y cada una de ellas, más?
¿El movimiento de los cuerpos danzando y el sin sentido de lo más enriquecedor a la mente?
¿Lo conmovedor de crecer y el deseo de la muerte al no sentirlo?
¿La contradicción de tal tiempo en el mismo agujero?
La poética de los sinónimos de soledad a elección. O selección.
 
 
La unión de ritos, productos innatos y plastificados impermeables al tiempo, la lírica enredando los juicios, la sutileza en el vínculo y nuestros pasos, la posesión de lo mío y de lo nuestro, la contraposición de significados; origen y a la vez causa del devenir de nuestras vivencias, pasiones, actos.

miércoles, 17 de agosto de 2011

cosas interesantes para tener de referencia a la hora de maquetar


http://www.jeremyjansen.nl/

viernes, 5 de agosto de 2011

Completo.

La estabilidad siempre presente en la fugacidad. Ninguna vivencia tiene más valor por durar en el tiempo. Fluctuamos de un espacio a otro en constante cambio y la asimetría en la capacidad de sentir se vuelve cómica cuando asumimos como certeza que la estabilidad emocional barra sentimental es posible tal y como nos la enseñan. Cultura y evidencia se atraviesan entre ellas. Nada intangible es tan permanente como las emociones proyectadas hacia cualquier materia. La estabilidad no radica en proyectarlas hacia la misma materia sino en proyectar inagotables toda la vida.

Preguntemos a la fugacidad si no es la novedad del estímulo más excitante que su significado mismo. Nunca estamos exentos de bocetos. Variamos en interpretación siempre obligados a ella. Me pregunto cuál sería nuestra respuesta si las cosas pasaran a través de nosotros, libres de contagio ni impurezas. De no ser posible, la forma más cercana al equilibrio etéreo entre dos cuerpos es la recepción en idéntica lectura a la intención. Si cuando procesamos, la sensibilidad se transforma, al pulir el impacto, el instinto queda tristemente diseñado. Sin embargo, la respuesta no se aleja necesariamente de la bestia.
Un constante vaivén de impresiones se cruzan a diario, se fusionan y dejan de ser nuestras y pasan a ser de nadie. No queda ninguna huella una vez lanzadas al aire.
He ahí otra de las mentiras universales: en lo que a sentir se refiere gozamos de la existencia de los plurales. Nada hay más individual que nuestro estado interior propio; privado y vulnerable, se comparte casi siempre inacabado.
Sobrevaloramos experiencias cuando creemos incumben solo al espíritu. Lo más noble radica en la insistencia del hombre en su dicotomía de lo artificial barra natural. Ese miedo a lo prefabricado nos convierte en únicos. Olvidamos que todo gira en torno a todo y el amor no es ninguna excepción a la regla.

Yo el centro y tú mi periferia, el contexto nos enfrenta. Los residuos de mi elección intervienen sólo en los restos que la trama le deja y desde fuera, pasiva, ejerzo de esclava de mí misma y, sin saberlo, mi entrega es tu toma de conciencia, la conciencia del nosotras, la fuerza antes imperceptible, ahora nos acerca. Preocupados siempre por el estallido, no reparamos casi nunca en el olor que desprende el gatillo. El punto más alto llega cuando no aspiras a subir más. El anhelo de trepar por las pegajosas paredes de la excitación ya no me interesa, ni comprobar si puedo experimentar intensidad más alta que la que tengo, que la que tuve. Conformismo o conformidad. El afán de pertenencia desaparece con la propiedad, el ansia de sentir se entorpece cuando sentimos y lo que para ti es línea recta es para mí un limbo reparador que me protege de la muerte del delirio para caer en él sin salirme del campo magnético.

Algo así había pensado a modo de resumen de "Soledad compartida".

Arrítmica sintonía en soledad compartida, que en ausencia de excusas de interacción, deja emerger la valentía para mirar hacia adentro y volcar los sentidos afuera. Figuras geométricas se engloban en una dimensión, un tiempo, el espacio; cuerpo y verso, espacio vacío, papel en blanco, son uno mismo.

martes, 2 de agosto de 2011


E 11.
//

™ / ∂

Anacronismo
del griego ἀνά ‘contra’ y χρόνος ‘tiempo’
> se refiere a algo que no se corresponde o parece no corresponderse con la época a la que se hace referencia. 

domingo, 31 de julio de 2011

Sigo con mi puzzle de ideas, a ver qué os parece.

La estabilidad siempre presente en la fugacidad. Ninguna vivencia tiene más valor por durar en el tiempo. Fluctuamos de un espacio a otro en constante cambio y la asimetría en la capacidad de sentir se vuelve cómica cuando asumimos como certeza que la estabilidad emocional barra sentimental es posible tal y como nos la enseñan. Cultura y evidencia se atraviesan entre ellas. Nada intangible es tan permanente como las emociones proyectadas hacia cualquier materia. La estabilidad no radica en proyectarlas hacia la misma materia sino en proyectar inagotables toda la vida.
 
 
Preguntemos a la fugacidad si no es la novedad del estímulo más excitante que su significado mismo. Nunca estamos exentos de bocetos. Variamos en interpretación siempre obligados a ella. Me pregunto cuál sería nuestra respuesta si las cosas pasaran a través de nosotros, libres de contagio ni impurezas. De no ser posible, la forma más cercana al equilibrio etéreo entre dos cuerpos es la recepción en idéntica lectura a la intención. Si cuando procesamos, la sensibilidad se transforma, al pulir el impacto, el instinto queda tristemente diseñado. Sin embargo, la respuesta no se aleja necesariamente de la bestia.
 
 
Un constante vaivén de impresiones se cruzan a diario, se fusionan y dejan de ser nuestras y pasan a ser de nadie. No queda ninguna huella una vez lanzadas al aire.
 
 
He ahí otra de las mentiras universales: en lo que a sentir se refiere gozamos de la existencia de los plurales. Nada hay más individual que nuestro estado interior propio. Privado y vulnerable, se comparte casi siempre inacabado.

Vayamos por partes.

Preguntemos a la fugacidad si no es la novedad del estímulo más excitante que su significado mismo. Nunca estamos exentos de bocetos. Variamos en interpretación siempre obligados a ella. Me pregunto cuál sería nuestra respuesta si las cosas pasaran a través de nosotros, libres de contagio ni impurezas. Cuando procesamos, la sensibilidad se transforma, al pulir el impacto, el instinto queda tristemente diseñado.

jueves, 28 de julio de 2011

miércoles, 27 de julio de 2011





Como comentamos, estaría bien ir maquetando cositas para hacernos una idea de cómo puede ir viéndose toda la información que vamos recopilando a modo fanzine.
Estoy preparando un porfolio de mis trabajos para Espai Tactel, no está terminado, y aún en estas capturas que adjunto hay texto madre repetido donde van otras cosas, pero bueno, a modo de boceto se pueden sacar cositas de ahí si nos van.



Por orden:

>Portada
>Contraportada
>Página con imágen
>Sumario final


xxx !

sábado, 16 de julio de 2011

















del elogio a la locura
Si no digo nada es porque la boca me quitas,
y los ojos me humedeces, muerta
las hojas que perfilas con carbón,
metacrilato, sustancias me segregas
y el cerebro se oprime,
al órgano amarrado a los sesos
 la nota cae al suelo
junto a mi cuerpo, desnudo
frío.
Subo así, a lo más alto,
y me dejas de nuevo, entre esputos
con síndrome taquicárdico,
me pierdo, en la tiniebla
en tu belleza, que es todo
y nada, porque es lo mismo,
como el principio y el final
como el nacer y el morir,
como tú y la nostalgia de esos cuerpos,
y mis lágrimas caídas de tus manos,
eso es todo, todo es nada.

Al momento de la duda de selección.
A la taquicardia de Egon Schiele.



viernes, 15 de julio de 2011

premisas:

I, Que las piezas sean de archivo, es decir, no se puede producir algo específicamente para este proyecto.

II, Las piezas tienen que ser nuestras, (no se puede cortar y pegar una poesía de Baudelaire.)

III, Que la edición consista en una paleta de colores desaturados, tirando a pasteles...

IV, Que la maquetación respire por sí sola, es decir, que cada dos páginas haya una en blanco, o con un fondo de color plano.

V, Que a la hora de publicar se realice con papel reciclado, royo hippeo ecológico y así también se dota con una mayor calidez al asunto, ya que el blanco nuclear de los folios resulta muy frío.
·

rústico,ca

  1. m. y f. Campesino.
  2. en rústica loc. adv. Encuadernación con cubierta de papel-


÷


/


Escrito de algo como una conclusión de hace ya una semana, quizá. O una suma de días igual a una semana, puede que dos para ti. E incluso tres para mi.
Intención de definir una totalidad de palpables sugerencias al momento de la conversación sin pausa, sin recapacitación del "dícese" con seguridad.
Se me crea un complejo diagrama con cuerdas de vértices opuestos, en el que se interpone el tiempo, una vez más, ensombreciendo las palabras, e interponiendo distancia entre tu espalda y la mía, dando lugar a un enorme espacio en negro, donde lo obvio, se vuelve en mi contra.


"Dícese de aquello ininteligible sobre el que infinitas reflexiones nunca logran llegar a un significado (subjetivo-dinámico-circular), tornando, así, loco, al ser sensible."




Fuga de realidad o realidades,
debilidad de potencia,
vacía materia de trascendencias
ni reflexiones ni teorías.
Intentos que sólo son intentos
por conocer la esencia
de lo que sólo posee esencia
y en mis intentos me quedo ya sin fuerzas
para indagar en el resto de las cosas.

Se me pierden en lo estrecho de lo efímero
las reflexiones y teorías.
Se escapa la esencia en personas
o personas con esencia
que asienten con la cabeza,
con los ojos, entero el cuerpo.
Y tropiezan todos juntos,
al caminar por las calles
los talones pisoteados.
Que se salve la fantástica realidad
de aquel que aspire a alzar sus brazos y piernas
y deje atrás el diccionario-cementerio
e invente uno que a mí ni me interese
pero con la palabra volar,
o vivir-volar
o volar-soñar
o dormir-morir,
olvidando la muchedumbre pesada y herida
y sus potencias atadas al tiempo.

Que se vistan las camisas
aquellos que de la luz ajena
sus sombras quieran tapar.
Y los enjambres de telas roídas
dejad vuestros rápidos pasos atrás.
Pisotones hundidos en barro
se petrifican y nos empujan a vidas
que empiezan con prólogos largos
tan faltos de sensibilidad.
Cumplid la promesa natural,
retomad la música de ruidos rotundos
y volved de nuevo a la fuga de realidad.
Peatones sin rostro,
una tenue luz en la esquina del costado
ilumina la calle del camino sin destino,
invocando tanto el amoroso gesto
como la inocente delincuencia
de la intuición antinatural.
Ficticia y dulce al mismo tiempo,
las gentes con telas mudas en los ojos
se limpian las bocas
con la suciedad de los otros.
Placer en el golpe que moja la ingenuidad,
dolor que mata mi compromiso con la verdad.

Demasiadas veces escuché lo mismo,
tantas otras quise ensordecer.
No me asustan vuestros gritos, ni los míos,
ni mucho menos los ecos que de ellos se desprenden.
Yo quedo ensordecida, vosotros estáis ciegos,
aquí conozco la valentía y, con ella, siento el libre movimiento.
Vosotros seguís ciegos.
Aquí, hay quien conserva espacios vacíos
y no conocen sueños herméticamente cerrados.

Vean ese mar acartonado, congelado por los grupos,
la pálida cara del que nace, tan al borde de la fragilidad
la que le acompañará desde el desprendimiento placentario.
La muerte.
Confundes el aleteo con la jaula,
el cielo de los presos, el volteo de los cuerpos
asfixiados por botellas vacías de unos tragos.
Los sentidos tan marcados como las conversaciones ordinarias,
las cabezas de cremalleras
de unas pieles animales en peligro de extinción, y tú,
sólo tratar de lavarse bien la cara en la mañana,
tomar el café y escuchar una buena canción,
quizá de Jazz, o un Soul.

Primer contacto con el carbón,
histeria, abandono, abatimiento, pereza,
arrogancia, pedantería,
rechazo.
¢

6
Androginia
 Androginia es la cualidad de las personas cuyos rasgos externos no son propios ni del sexo masculino ni femenino.
Efebo
 Efebo es una palabra griega que significa adolescente.
Romanticismo
 Manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo.


2027,
El Patio de mi dulce niña,
loca adorable,
una triangulación en el pecho.
Prepararemos sopa,
las horas pasarán ante nuestra mirada,
compartida entre figuras geométricas,
gente con botellas y maquillaje,
estanterías de un recicle
asignaturas inventadas,
lejanos nuestros hijos,
Carlota, Martina,
Juan, Ayolah.

Y el amor, el amor
y su búsqueda continua...
Chocas contra un cristal,
¡estás ebria!
El insomnio y sus reptiles nocturnos
comienzan a afectarte,
apatía, susceptibilidad.
Radical.
La búsqueda de lo innecesario,
mira bien,
2027,
y deja de buscar,
porque te envuelve,
como a un pez, el mar,
que no lo ve, de tanto que tiene
que le da el suspiro cada día,
que es su vida, y su verdad,
que es mi vida, mi orgullosa selección natural.

En esta nueva agrupación de las cosas, una aritmética y plástica puesta al día de las uniones, los cuerpos y las acumulaciones residuales de algunas muertes (por no decir vidas). La plástica descifra la validez de las almas; entrego y descifro. Las líneas, las camisas planas o cualquier disposición ordinaria/ascética de un elemento determinan lo que tú y yo llamamos todos vs. nada. Me gustaría que, éstas, nuestras artes (las acumulaciones de camisas, vidas y líneas) me acercaran a lo que a veces pienso; que la validez competitiva no es el factor decisivo a la gloria sino nuestra elegante forma final de crear-amar.

¿Qué poética? ¿La poética de vagar y encontrar lo no encontrado, nunca? ¿O quizá todos los días por el ansia de encontrar?
¿Las varias posibilidades de amar y amar en todas y cada una de ellas, más?
¿El movimiento de los cuerpos danzando y el sinsentido de lo más enriquecedor a la mente?
¿Lo conmovedor de crecer y el deseo de la muerte al no sentirlo?
¿La contradicción de tal tiempo en el mismo agujero?
La poética de los sinónimos de soledad a elección. O selección.

Manifiesto/Introducción/Motivación a la acción.

jueves, 14 de julio de 2011

La estabilidad siempre presente en la fugacidad. Ninguna vivencia tiene más valor por durar en el tiempo. Fluctuamos de un espacio a otro en constante cambio y la asimetría en la capacidad de sentir se vuelve cómica cuando asumimos como certeza que la estabilidad emocional barra sentimental es posible tal y como nos la enseñan. Cultura y evidencia se atraviesan entre ellas. Nada intangible es tan permanente como las emociones proyectadas hacia cualquier materia. La estabilidad no radica en proyectarlas hacia la misma materia sino en proyectar inagotables toda la vida.