Si no digo nada es porque la boca me quitas,
y los ojos me humedeces, muerta
las hojas que perfilas con carbón,
metacrilato, sustancias me segregas
y el cerebro se oprime,
al órgano amarrado a los sesos
la nota cae al suelo
la nota cae al suelo
junto a mi cuerpo, desnudo
frío.
Subo así, a lo más alto,
y me dejas de nuevo, entre esputos
con síndrome taquicárdico,
me pierdo, en la tiniebla
en tu belleza, que es todo
y nada, porque es lo mismo,
como el principio y el final
como el nacer y el morir,
como tú y la nostalgia de esos cuerpos,
y mis lágrimas caídas de tus manos,
eso es todo, todo es nada.
Al momento de la duda de selección.
A la taquicardia de Egon Schiele.
"Al momento de la duda de selección.
ResponderEliminarA la taquicardia de Egon Schiele." entraría como parte del texto?
me parece que el poema es lo suficientemente potente, yo lo metería sin pensar
A
Bueno, quizá también puede bastar saber en quién se pensaba mientras se escribía, si es que sobra, o hacerlo saber de algún modo.
ResponderEliminarA mí me gusta completo.
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