domingo, 31 de julio de 2011

Vayamos por partes.

Preguntemos a la fugacidad si no es la novedad del estímulo más excitante que su significado mismo. Nunca estamos exentos de bocetos. Variamos en interpretación siempre obligados a ella. Me pregunto cuál sería nuestra respuesta si las cosas pasaran a través de nosotros, libres de contagio ni impurezas. Cuando procesamos, la sensibilidad se transforma, al pulir el impacto, el instinto queda tristemente diseñado.

1 comentario:

  1. Chicos, aquí subo la 2º parte de lo que está siendo una especie de ensayo. Lo cierto es que ya estoy haciendo mi selección de escritos, de ahí mi tardanza además de la falta de inspiración. Espero que os guste el tinte que va tomando de lo que preveo que ocupará un par de páginas.

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